MANUAL DE STANCEL TEMPO 1.000

La hora, que es donde casi todo el mundo se equivoca

La hora del bróker no decide nada

Tu bróker puede estar en GMT+2, en GMT+3 o donde le convenga. Eso no cambia a qué hora abre Londres. Londres abre a las ocho de la mañana de Londres, y el dato del IPC sale a la hora a la que lo publica quien lo publica.

Tempo usa la hora del bróker sólo para dibujar, porque es la que llevan tus velas. Todo lo demás —cuándo abre cada sesión, cuándo es cada killzone, a qué hora sale un dato— se calcula en la hora del mercado que corresponda.

El desfase se mide, no se escribe

Muchas herramientas te piden que escribas «mi bróker es GMT+3» en una casilla. Eso es un número que se queda viejo solo: llega el cambio de hora, el bróker pasa a GMT+3 desde GMT+2, y el panel miente durante meses sin que nada falle.

Tempo lo mide comparando la hora del servidor con la hora real, y lo enseña en la fila de datos: GMT+3. Si tu bróker cambia, el número cambia con él.

Las semanas en que los dos lados del Atlántico no coinciden

Europa cambia la hora el último domingo de marzo y el último de octubre. Estados Unidos, el segundo domingo de marzo y el primero de noviembre.

No son los mismos días. Hay dos o tres semanas al año en las que el desfase entre Londres y Nueva York no es el de siempre: en vez de cinco horas son cuatro, o seis.

Esas semanas, las herramientas que dan por bueno un desfase fijo dibujan las bandas corridas una hora. No dan error — dibujan mal, que es peor, porque te deja pensando que te has confundido tú.

Tempo lo dice. Cuando el desfase Londres–Nueva York no es el normal, la franja lo avisa en vez de callarse.

Tokio no cambia la hora

Japón no tiene horario de verano. La sesión de Tokio está siempre en el mismo sitio en hora local, y se mueve respecto a las otras dos cuando ellas cambian. No es un error de dibujo: es que el mundo es así.